La Policía no cierra ninguna hipótesis sobre el atentado de ETA en Madrid. Pero todo apunta a que los etarras cuentan con una importante infraestructura en la comunidad madrileña o en sus cercanías que incluiría, al menos, un depósito de explosivos.A todos los especialistas de la lucha antiterrorista se les ponen los pelos de punta cuando analizan con frialdad los datos sobre el atentado del lunes. Todo apunta en una dirección: ETA cuenta con infraestructura sólida en la capital, probablemente con un grupo de colaboradores asentados en la Comunidad, y no se puede descartar que tenga un nuevo comando Madrid.
Pero todos los responsables policiales de la lucha antiterrorista han recibido consignas de poner una gran sordina a las investigaciones sobre este atentado y evitar cualquier referencia a la irrupción de un nuevo comando en la capital. No obstante, las fuentes consultadas por este periódico apuntan a que, del estudio detallado sobre el modus operandi llevado a cabo por los etarras en su última acción, todo hace sospechar que disponen de al menos un almacén en la comunidad madrileña o en las vecinas, donde guardan material explosivo para la fabricación de los coches bomba.
Los analistas policiales entienden que no tiene ningún sentido que la banda haya desplazado un comando cargado con explosivos desde Francia o el País Vasco hasta la Comunidad de Madrid, haya robado luego un vehículo en la capital, haya colocado el explosivo en él y haya trasladado posteriormente el coche bomba al Parque de las Naciones.
Los expertos creen más probable que ETA cuente con un depósito cerca de Madrid del que se nutrió para confeccionar su último coche bomba. Estos analistas entienden que puede ser desde un zulo hasta uno o varios garajes.
Además, apuntan que es muy probable que cuente con un importante grupo de colaboradores asentados en Madrid o en sus ciudades satélites. Estarían viviendo de alquiler y, periódicamente, cambiarían su ubicación para dificultar las actuaciones policiales.
Ya hace años, los colaboradores de los diferentes comandos Madrid se movían en alquileres por poblaciones cercanas de Madrid. Incluso, uno de los comandos operativos que actuó en la capital tuvo su piso franco en Salamanca. Estas fuentes recuerdan que ya durante años la Policía puso en marcha un operativo de rastreo en las viviendas y pisos de alquiler que incluyó, también, un seguimiento muy preciso sobre las habitaciones alquiladas. Son muchos los especialistas en la lucha contra ETA que entienden que, analizados los últimos datos, quizá haya que recuperar esta estrategia policial de investigación.
Los especialistas recuerdan también que los etarras que perpetraron el atentado de Madrid realizaron las llamadas de aviso a Cruz Roja y Bomberos desde apenas un kilómetro de la zona donde aparcaron el coche. Las normas de ETA aclaran que esas llamadas se realizarán cuando el comando esté ya en «zona segura».
Además, la tarjeta desde la que se realizaron las llamadas de aviso fue adquirida en una tienda de Madrid. La Policía interrogó ayer a los propietarios de ese comercio para averiguar si recuerdan datos de los comprobados.
Además, los tres atentados perpetrados por la banda terrorista en 2005 con coche bomba en Madrid siguen sin resolverse, según informa Europa Press, lo que abunda en la sospecha de que ETA dispone de infraestructura cercana a Madrid desde hace años.
Por otra parte, ayer continuaban en el Campo de las Naciones de la capital los trabajos de reparación en los edificios afectados por la bomba del lunes. El coste de los daños materiales provocados por ETA se ha cifrado en tres millones de euros.
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